Diez conductas cuestionables que los cristianos cometen sin sonrojarse

Una encuesta realizada por Vida Cristiana arrojó como resultado que juzgar, mentir, insultar y practicar cosas que hasta hace solo algunos años eran impensadas para un cristiano, están dentro del Top 10 de aquellas conductas cuestionables que se han naturalizado en la vida del cristiano de hoy. El preocupante resultado de esta consulta abre muchos interrogantes: ¿Qué descuidos hubo para que un cristiano adopte hábitos que no son propios de un hijo de Dios, y los naturalice en su vida sin que la conciencia los acuse? ¿Cuál es el límite que se cruzó entre cuidar la sana doctrina y convertirse en fiscales, jueces y verdugos de otros cristianos que no piensan como uno? ¿Desde cuándo el lenguaje grosero pasó a ser parte del léxico cotidiano de un cristiano? ¿Cuándo fue que pasamos a tolerar el pecado con la excusa de que «se trata de amar»? Este breve informe de Vida Cristiana pone las cartas sobre la mesa, sin opiniones elaboradas, sino solo lo datos vertidos por las personas consultadas y un alarmante ranking de aquellas cosas que debemos corregir para continuar siendo «la sal de la tierra y la luz del mundo».

Era solo cuestión de arrojar la piedra, y la sola pregunta realizada en diversas cadenas de whatsapp nos regalaron cientos de opiniones en cuestión de horas, que sirvieron para producir un informe preocupante, que muestra un lado del cristiano que no todos queremos ver o, peor, no todos queremos reconocer. Es el lado oscuro, si se quiere, en el que la mentira, la crítica, el chisme y la condena hacia quienes, se supone, son menos espirituales, son moneda corriente. Siempre lo hubo, pero la tendencia va in crescendo y lo que más inquieta es la falta de culpa luego de caer en estas conductas impropias de un cristiano.

En estos últimos tiempos se han sumado otras prácticas que fueron exacerbadas por las redes sociales. Estas se convirtieron en plataformas para que cualquier mortal arroje sus pergaminos y quiera demostrar que sabe más que el otro, produciéndose así discordias de los más diversos tamaños en el afán de dejar en ridículo al otro y mostrarse como más sabio. Si hubiese que rankear los temas que más se prestan para esta práctica diríamos que el mero debate bíblico sobre cuestiones que, generalmente, no son determinantes en la vida del cristiano, estaría en el encabezado. Se torna cansador ver intensas y kilométricas disputas sobre si la mujer puede ser pastora o usar pantalones, o si se puede escuchar rock o convertirse en fiscal de ciertas personalidades cristianas de gran exposición para castigarlos verbalmente y desearles el mismísimo infierno, en algunos casos (y no exagero).

El debate sobre cuestiones políticas también ocupa un lugar de preferencia entre las riñas cristianas a través de las redes sociales. Algunos hasta dan la vida por sus líderes políticos, aunque eso signifique ensuciar a aquel hermano que piensa distinto y con el que, probablemente, se siente al lado el domingo a la hora del culto.

Acomodarse a las tendencias de los últimos tiempos es algo que también genera ruido entre el pueblo cristiano. Cuando en otro tiempo el divorcio no era opción, hoy los divorcios en la iglesia son habituales y no necesariamente por llegar al extremo del adulterio o la violencia (razones por las que el mismo Jesús validó la disolución de la pareja). Pero hoy, basta con tener distintos gustos musicales para que un matrimonio cristiano tenga los días contados. Esa naturalización también se traslada a otros aspectos de la vida conyugal, llevando a parejas de novios a iniciar su vida de convivencia antes de pasar por el registro civil y por el altar, dando por válido el concubinato como parte del proceso. Esta y otras informalidades en la vida conyugal fueron mencionadas por los consultados en la encuesta.

Algunos hasta dan la vida por sus líderes políticos, aunque eso signifique ensuciar a aquel hermano que piensa distinto y con el que, probablemente, se siente al lado el domingo a la hora del culto.

Por último, en este breve análisis, este presente que vivimos, donde las ideologías de género y la autopercepción se han instalado de una manera brutal, dentro del pueblo cristiano también ha ocasionado una grieta. De un lado están quienes ni siquiera se saludan con una persona que tiene una práctica sexual promiscua por temor a las habladurías (que, por cierto, provendrían de los mismos cristianos) y por el otro, aquellos que minimizan el pecado y “en nombre del amor”, son permisivos con cualquier conducta antibíblica con tal de congraciarse con un progresismo que, lamentablemente, de a poco se va instalando en la iglesia. Da la impresión de que cuesta mantener el equilibrio de poder decir que determinadas prácticas constituyen un pecado delante de Dios, sin que eso interfiera con el amar a esa persona y mostrarles el camino de santidad que el Señor propone.

Cuando en otro tiempo el divorcio no era opción, hoy los divorcios en la iglesia son habituales y no necesariamente por llegar al extremo del adulterio o la violencia.

Tras la encuesta realizada por Vida Cristiana, entre las respuestas que llegaron, se pudo hacer este ranking de aquellas conductas cuestionables que se han naturalizado en el ámbito de la iglesia, las cuales muchos cristianos practican sin ponerse colorados.

1-Juzgar 13,95%
Este ítem tiene sus variantes: juzgar las idolatrías de otros y justificar las nuestras, poner en duda la condición espiritual de una persona por su apariencia, usar la Biblia fuera de contexto para justificar el espíritu condenador, son las más recurrentes.

La actitud de juzgar ocupa el triste primer lugar en este ranking de conductas impropias de un cristiano.

2-Mentir 11,62%
Incluye evasión impositiva, buscar atajos legales para justificar conductas que bordean la falta de ética, etc. El tema del fraude ante el fisco es un dato no menor, dado que no solo es una práctica que se ve en cristianos de manera particular, sino también institucional: ministerios cristianos con empleados en la informalidad y empresas dirigidas por cristianos que no declaran la totalidad de sus ventas, fueron lugares comunes en quienes mencionaron estas conductas.

3-Practicar cosas que hasta hace unos años eran impensadas dentro de la iglesia 10,07%
Este ítem tuvo muchas variables ya que han hecho foco en la vida civil del cristiano, como así también en su espiritualidad y el cuidado de la salud. En el primer aspecto hay que mencionar la informalidad conyugal y también el divorcio por razones que perfectamente se podrían recomponer a través de una sana consejería. La facilidad con la que se disuelve hoy día un matrimonio cristiano muestra a las claras las falencias y falta de conocimiento mutuo de la pareja al llegar al altar, como así también una consejería previa al casamiento, que valorice la institución matrimonial como algo sagrado. El famoso juramento “hasta que la muerte nos separe” pasó a ser un cliché devaluado. la desatención por la espiritualidad y la falta de cuidado de la salud está implícita en respuestas como el consumo de tabaco, el consumo de alcohol en exceso y la práctica de disciplinas que bordean lo profano -yoga, por ejemplo-, etc.

4-Insultar 9,30%
El uso de lenguaje soez como parte del léxico habitual del cristiano se ha hecho cada vez más cotidiano y hasta hay predicadores que, más de una vez, “sorprenden” a sus congregaciones con algún exabrupto en medio del sermón, suponiendo que de ese modo captarían más la atención de la audiencia.

El individualismo, el mirar hacia el otro lado de la necesidad del prójimo, también es un tema que preocupa en el ámbito cristiano

5-Individualismo 8,52%
Aquí también hay variables, dado que el concepto de individualismo es muy amplio, y va desde la falta de empatía por la necesidad del otro, la indiferencia, el desprecio por los ancianos, etc. En una época donde la necesidad está a la vuelta de la esquina, muchísimas congregaciones han puesto de manifiesto su espíritu solidario. No obstante, una de las preocupaciones que más expresan quienes realizan esta tarea, es la actitud de otros congregantes, quienes miran con cierta indiferencia tan loable tarea.

6-Demasiada tolerancia con manejos incorrectos de la iglesia 6,97%
En especial la permisividad a líderes y pastores que manipulan a la grey, el uso incorrecto de los recursos financieros de la iglesia, el disfrazar de “visión de parte de Dios” algún capricho pastoral, fueron los tres ejes sobre los que se catalogó este ítem relacionado con el manejo fraudulento de la iglesia.

7-Crítica y agresividad hacia el que piensa diferente 6,97%
Esta es otra muestra de que la irascibilidad propia de quien no conoce a Dios ha echado sus raíces también en el pueblo cristiano, con el agravante del uso las redes sociales para dañar más al oponente de turno. De este modo, lo que se consigue es exponer la división en público, algo que no hace bien al testimonio cristiano que fomenta, precisamente, la unidad.

8-Acomodarse a las tendencias de estos tiempos 4,65%
Hay como una relativización de temas como el aborto y las autopercepciones, que también ha calado entre muchos cristianos. Se repite el patrón mencionado en el punto 2, en el que se usa como excusa el amor incondicional de Dios, malentendiendo que eso signifique aceptar aquellas tendencias que profanan la vida y desvirtúan la creación de Dios.
Anteponer una ideología política por sobre la fe, aunque eso signifique perjudicar a un hermano, también es otro carril por el que va este ítem en el que las tendencias de este tiempo que, claramente, van en contra de los designios de Dios, son adoptadas por algunos cristianos.

Encuentros entre jóvenes cristianos, en ocasiones, tienen como acompañamiento de fondo, música que denigra a la mujer y exacerba los bajos instintos. ¿Sabrán lo que escuchan?

9-Consumo de arte y medios de comunicación nocivos para la salud espiritual 3,87%
Sin llegar al extremo de ver pornografía, hay muchos cristianos que no filtran películas que contienen fragmentos eróticos. La sutileza de algunas escenas que, en algunos casos, duran segundos en una película, hace que se enciendan curiosidades en el espectador y puede significar el umbral para ingresar al mundo de la pornografía.
Suele verse en fiestas entre chicos cristianos que se escucha como música de fondo composiciones obscenas propias de este tiempo. Es sabido que el reggaetón, más allá de que algunos lo consideran una forma musical moderna, en la mayoría de sus canciones contienen líricas perversas y denigrantes hacia la mujer. Y algo que se naturalizó en encuentros de chicos cristianos es que su recreación está acompañada de esa música en la que, probablemente, no han reparado en su contenido.

10-Chismear 3,87%
El chisme dentro de la iglesia debe ser uno de los comportamientos nocivos más antiguos, y no podía faltar en este triste ranking, con el agravante de la mentira en muchos casos. Parejas y familias fueron destruidas en el seno de la iglesia por culpa de malintencionados “pedidos de oración”, que en realidad son chismes encubiertos. El habitual pedido de “te cuento para que ores, pero no lo comentes con nadie”, se sabe, es luz verde para que ese chisme corra como reguero de pólvora.

Para finalizar, y respetando la premisa inicial de no incluir opiniones personales, sí es bueno aprovechar las últimas líneas de este informe para hacer un llamado a una reflexión íntima y consciente. Tal como las mismas Escrituras nos la demandan cuando nos permitimos deslizar en nuestra conducta cristiana, ética y moral. El pecado destruye la vida de quien lo practica, daña su relación con Dios y también con las demás personas. Acudir a un arrepentimiento sincero buscando la misericordia del Señor, revertir esos hábitos que lastiman a la iglesia y restituir, de ser necesario, todo aquello que pudo obtenerse con egoísmo o malicia, serán señales de que la persona está en la búsqueda de un cambio, de corregir su camino.



Damián Sileo

Periodista argentino. Con más de 30 años de trayectoria en los medios cristianos de comunicación social. Autor del libro «El rock y el pop en la iglesia». Fundador de la Unión de Comunicadores Cristianos de la Argentina.
Es editor de VidaCristiana.com