La gente no es pasiva. Nosotros la hicimos pasiva.

Autor

Voy a decir algo que tal vez te incomode: si tu iglesia está llena de miembros que solo asisten pero no practican, el problema no es la gente. El problema somos nosotros.

Hemos entrenado a nuestras congregaciones para la pasividad. Domingo tras domingo, año tras año, les hemos enseñado exactamente qué esperar: llegar, sentarse, escuchar el mensaje, cantar, saludar al de al lado y volver a casa. Eso es todo. Esa es «la experiencia de iglesia» que les hemos modelado. Y después nos quejamos de que no se comprometen.

La gente está muy acostumbrada a ir, sentarse, escuchar y volver a su casa. Y esto en parte es porque nosotros no la estamos desafiando. No le estamos pidiendo nada. No le estamos dando nada que hacer entre domingo y domingo.

Si el único momento donde un miembro interactúa con su fe es una hora el domingo, ¿cómo esperamos que tenga vida devocional? ¿Cómo esperamos que modele el amor de Cristo si nunca le pedimos que lo practique?

La información no produce transformación.

Podés predicar el mejor sermón sobre el amor al prójimo. Podés enseñar los versículos más poderosos sobre servicio. Podés hacer estudios bíblicos profundísimos sobre discipulado. Pero si la gente no lo pone en práctica, no cambia nada.

Escuchar no es obedecer. Saber no es hacer.

Santiago lo dice clarísimo: «Sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores». Pero nosotros hemos construido iglesias de oidores profesionales. Gente que sabe mucho de la Biblia pero no la vive. Que conoce los mandamientos pero no los practica. Que puede explicar el amor de Cristo pero no lo demuestra. ¿Y de quién es la culpa? Nuestra. Porque nunca les pedimos que hagan algo concreto. Nunca les dimos una tarea. Nunca les preguntamos si la cumplieron.

Dejame contarte qué funciona. Cada semana en las mentorías, hago preguntas muy específicas. No pregunto «¿cómo te fue?». Eso es demasiado vago. Pregunto cosas como: «¿Has amado a alguien esta semana?» «¿Cómo se llama?» «¿Cómo lo amaste?» «¿Pasaste a la acción?»

Esas preguntas cambian todo. Porque ya no es teoría. Es rendición de cuentas concreta. Es poner nombre y apellido a la obediencia. ¿Y sabés qué pasa cuando empezás a preguntar así? La gente empieza a hacer. Porque saben que les vas a preguntar. Porque saben que hay alguien que espera escuchar qué hicieron, no qué aprendieron. Eso es lo que activa a los miembros pasivos: darles algo que hacer y preguntarles si lo hicieron.

Ejercicio práctico para tu iglesia
Si querés saber en qué área está realmente estancada tu iglesia, preparamos un diagnóstico sencillo que te dará claridad en pocos minutos.

Empezá aquí: https://bit.ly/diagnostico-ds

¿Cómo implementar esto en tu iglesia? Te doy tres caminos concretos.

Primero: envía un reto espiritual cada semana. No un devocional para leer. Un reto para hacer. Algo simple, específico, alcanzable. «Esta semana, invitá a tomar un café a alguien que hace tiempo no ves en la iglesia». «Esta semana, escribile un mensaje de agradecimiento a alguien que te ayudó». «Esta semana, orá con tu familia antes de cenar al menos tres veces».

Un reto. Uno solo. Y que tus líderes pregunten el domingo: «¿Quién cumplió el reto de la semana?» Eso genera responsabilidad. Eso despierta participación.

Segundo: asigná pequeñas responsabilidades. La gente no se activa con sermones. Se activa cuando tiene un rol. Cuando siente que es parte de algo, no solo espectador de algo. ¿Tenés un miembro que siempre está pero nunca hace nada? Dale una tarea. Que salude a los nuevos en la puerta. Que prepare el café. Que lidere la oración inicial. Que llame a los que faltaron. Responsabilidad activa dones. Participación genera pertenencia. No esperes que la gente se ofrezca. La mayoría no lo va a hacer. Pero si vos los invitás personalmente, con algo específico, muchos van a decir que sí.

Tercero: integrá a todos en grupos pequeños con tareas concretas. Los grupos pequeños no son solo para estudiar la Biblia. Son para practicarla juntos. Un grupo sano no termina la reunión diciendo «qué lindo estudio». Termina diciendo «esta semana vamos a hacer esto». Y la próxima semana empieza preguntando «¿lo hicimos?»

Tarea → Acción → Rendición de cuentas → Crecimiento.

Ese es el ciclo que transforma miembros pasivos en discípulos activos. Y hay algo más que tenés que hacer: evaluar. Cada semana, mirá cuántas personas de tu iglesia hicieron algo concreto de obediencia. No cuántas asistieron. No cuántas escucharon. Cuántas actuaron. ¿Cuántos salieron a visitar a alguien? ¿Cuántos compartieron su fe esta semana? ¿Cuántos sirvieron en algo más allá del domingo? Si no medís la acción, solo vas a medir la asistencia. Y la asistencia sin acción es religión vacía.

¿Querés hablar con alguien?
Si sentís que necesitás claridad para tu iglesia y no querés seguir solo, podés tener una conversación pastoral 1 a 1 conmigo.

Reservá tu sesión aquí: https://bit.ly/sesion1a1-ds

Pastor, tu iglesia tiene gente con dones dormidos, con potencial sin usar, con ganas de hacer algo significativo pero sin saber qué ni cómo. Tu trabajo es despertarlos. No con más información. Con invitación a la acción. Cada persona que hoy está sentada pasivamente puede convertirse en un discípulo activo. Pero alguien tiene que desafiarlo. Alguien tiene que pedirle algo. Alguien tiene que preguntarle si lo hizo. Ese alguien sos vos.

¿Qué reto les vas a enviar esta semana a tus miembros? ¿Qué responsabilidad le vas a asignar a alguien que está inactivo? ¿Qué pregunta vas a hacer el domingo para despertar la rendición de cuentas? Paso a paso, pero no parados. La iglesia no crece con gente que sabe más. Crece con gente que hace más.

Si querés empezar hoy mismo es aquí: https://bit.ly/plancrecer-dsa

Estamos para servirte.
Whatsapp: https://bit.ly/wha-ds
Reserva una cita 1 a 1: https://bit.ly/sesion-ds


Related posts / Posts Relacionados:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.