La organización estadounidense pro vida Live Action enfrenta una amenaza de acciones legales después de clasificar el aborto como el acto de matar a un feto.
La fundadora y presidenta del grupo, Lila Rose, dijo que no tiene intención de cambiar el lenguaje utilizado por la organización ante la presión legal.
El mes pasado, Live Action recibió una notificación extrajudicial de Amplify Legal, que está afiliada a Abortion in America.
El documento exigía que el grupo detuviera lo que llamó una “campaña de desinformación maliciosa” y retirara las declaraciones consideradas difamatorias contra 13 clientes representados por la organización.
Según Amplify Legal, contenidos publicados por Live Action en artículos, vídeos y redes sociales habrían retratado a las mujeres que se han sometido a abortos como “asesinas”.
La entidad también afirma que algunos de ellos recibieron amenazas de muerte tras la publicación del contenido.



